Cuando el cerebro recupera dedos que no tenía

La amputación de una extremidad conlleva a menudo la aparición de un miembro fantasma que el paciente siente como real

El equipo del profesor V. S. Ramachandran, neurocientífico conocido por su trabajo en los campos de la neurología de la conducta y psicofísica visual, ha documentado un caso especial y muy revelador sobre el funcionamiento del cerebro: una mujer con solo tres dedos desde el nacimiento que, tras la amputación del brazo, empezó a sentir cinco dedos fantasma, incluidos dos que nunca había tenido.

La paciente R.N. tiene 57 años y nació con una malformación genética conocida como focomelia. En su caso esta enfermedad se manifestaba en forma de un brazo derecho poco desarrollado, mucho más corto de lo normal y malformaciones en los dedos. En concreto, la mujer solo contaba con un pulgar desarrollado a medias, no tenía dedo índice y los otros dedos los tenía paralizados.

A la edad de 18 años, R.N. tuvo un accidente de coche y seis meses después tuvieron que amputarle el brazo. Cuando empezó a recuperarse, la mujer notó la presencia de un brazo fantasma, pero éste presentaba una particularidad: en lugar de los tres dedos y el pulgar rudimentario, R.N. sentía la presencia de cinco dedos sanos, aunque los nuevos parecían ser un poco más cortos.

El prestigioso neurólogo Vilayanur S. Ramachandran es uno de los mayores expertos del mundo en plascticidad cerebral y lleva años trabajando en casos parecidos. Muchos pacientes presentaban estos miembros fantasma paralizados y Ramachandran diseñó un sistema para mejorar su estado. Mediante un dispositivo denominado “caja espejo”, hacía ver a los pacientes el reflejo del brazo sano, de modo que el cerebro asimilaba que volvía a estar operativo y la parálisis y el dolor desaparecían.

La paciente R.N. llegó a manos del doctor Ramachandran, en la Universidad de California, San Diego, 35 años después de la amputación. Durante este tiempo la imagen del brazo fantasma y de los dedos se había ido retorciendo y deteriorando. Dos semanas después de empezar la terapia de la “caja espejo”, R.N. recuperó la movilidad y comenzó a notar la presencia de cinco dedos de tamaño normal y perfectamente sanos.

¿Qué implica que la paciente haya visto aparecer unos dedos que nunca tuvo? El estudio de Ramachandran (ver PDF) sugiere que el cerebro posee una representación completa de todos los miembros y que ésta siempre estuvo presente en la paciente R.N., aunque inhibida por la presencia de la mano real afectada por focomelia. Una vez desaparecido el brazo real pero anormal, el cerebro recupera la representación original almacenada en su “hardware”, por decirlo de alguna manera. Este hardware es la corteza somatosensorial, posee una representación completa de nuestro cuerpo y, según todas las investigaciones, es mucho más flexible de lo que creíamos.

VER MÁS: Documental ‘El mal cerebro

FUENTE: lainformacion.com (Antonio Martínez Ron )

Acerca de victorjover
Estudiante de Periodismo y Diplomado en Magisterio apasionado del misterio, la ciencia y la filosofía.

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