Los centros de investigación españoles, sin efectivos

El artículo de Amaya Moro-Marín publicado en ‘Nature’.

El 30 de diciembre de 2011, solo diez días después de llegar al Gobierno, Mariano Rajoy anunciaba los recortes más grandes de la historia de España. Esta rebaja afectaría notablemente a la investigación española, con una reducción prevista de 600 millones de euros en I+D+i para 2012. La noticia cayó como una bomba sobre un sector ya muy debilitado, que viene sufriendo recortes desde hace años. En estos meses de agónica espera, los investigadores españoles han utilizado todos los medios a su alcance con la esperanza de que el Gobierno rectificara. Pero nada más allá de la realidad. Finalmente, con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado el pasado 23 de marzo, el recorte en investigación es de 1.400 millones de euros. El doble del esperado.

El editorial de la astrofísica española Amaya Moro-Marín en la revista Nature, la propuesta de una casilla para la ciencia en el IRPF (con más de 300.000 apoyos) y la carta abierta de la ciencia suscrita por la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), han sido las manifestaciones que más notoriedad han tenido en los medios.  Esfuerzos que han sido en vano.

Los recortes anunciados hacen insostenible la situación en muchos centros españoles que ya venían sufriendo recortes desde hace años.  En 2011 se invirtieron  8.600 millones de euros en ciencia (5.200 de créditos y 3.400 de subvenciones y transferencias), lo que ya suponía un recorte del 8% respecto al año anterior. Pero esta reducción no fue la primera. En 2010 el presupuesto menguó un 15% respecto a 2009.

El tijeretazo impide que se renueven las infraestructuras y el personal de los Organismos Públicos de Investigación (OPI). “No tenemos fondos para contratar investigadores y desarrollar nuestros proyectos”, afirma Miguel Ángel Quintanilla, director del Instituto de Estudios de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Salamanca, y ex secretario de Estado de I+D en la primera etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. “No creo que podamos aguantar dos años más así”, añade.

El Gobierno de Zapatero dejó en una deplorable situación presupuestaria a los OPI, que se han visto obligados a restringir notablemente sus actividades, cerrar departamentos y rehusar contrataciones de personal.

El presupuesto destinado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el mayor organismo público de investigación de España y el tercero de Europa, es a la vez uno de los más maltrechos, tras varios años de recortes continuados en su presupuesto. En 2008 se destinaron 600 millones a este organismo. En 2010 recibió 480 millones de euros, y en 2011, 420 millones.

Junto al CSIC, el Centro de Investigaciones Energéticas y Medioambientales (CIEMAT) es el otro organismo que más ha sufrido la reducción de 600 millones de euros de 2011. Esta entidad recibió  96 millones de euros en 2009, 66 millones en 2010, y en 2011 se congeló el dinero destinado a su presupuesto.

“Si hiciésemos un cálculo de los recortes que se vienen haciendo los últimos años, veríamos que el CIEMAT ha sufrido peores recortes que la media de la Administración pública”, señala Cayetano López, director del CIEMAT. “Estamos bajo mínimos y hemos tenido que cerrar varios departamentos. Carece de sentido que el centro permanezca abierto si no hay actividad“, apunta el director general de este centro.

España entró en 2012 con una inversión en I+D+i  del 1,37% del PIB. Muy lejos de los países desarrollados que menos han sufrido en esta crisis. El Plan Nacional de I+D+i señalaba el objetivo de alcanzar una inversión del 2% (la media actual de la Unión Europea) de su Producto Interior Bruto en 2011. Todavía mayor es el objetivo de la Unión Europea (UE), que pretende que los países integrantes dediquen un 3% del PIB a la investigación y la tecnología. España se encuentra actualmente en el puesto 18 de I+D+i en la UE y los últimosrecortes anunciados empeorarán la situación.

“Los países que mejor viven son los que más ciencia desarrollan”, señala José Luis García, profesor de investigación del CSIC. “Es verdad que hay países que tienen una riqueza natural propia y que con eso pueden vivir, pero los que no tienen grandes recursos naturales deben vender sus ideas, o lo que es lo mismo su tecnología, y las ideas nacen de la investigación”, señala este ex presidente de la Sociedad Española de Biotecnología.

Dentro de la Unión, son Suecia, Dinamarca, Alemania y Finlandia quienes lideran la clasificación en materia de innovación. Les siguen potencias como Francia, Reino Unido, Holanda o Austria, pero también otros países como Chipre, Estonia o Eslovenia. España se sitúa en un tercer escalón, junto a Italia, Portugal, República Checa, Hungría, Grecia, Malta, Eslovaquia y Polonia. Por último encontramos un cuarto grupo donde vagan Rumania y Bulgaria.

Tasa de reposición cero en las plantillas de la Administración Pública

Además, a los recortes presupuestarios hay que añadir la congelación de la tasa de reposición en las plantillas de la Administración en este sector, la supresión de convocatorias pre-doctorales, que permitían el acceso de muchos jóvenes a la carrera investigadora, y la reducción de programas de estancias en el extranjero. Con estas medidas se está condenando al paro a los jóvenes investigadores españoles.

“La edad media de los que investigamos en España -dice Jesús Jiménez Barbero, presidente de la Real Sociedad Española de Química- está creciendo mucho y es imprescindible que entre gente nueva, con ideas nuevas y mucha ilusión. La investigación científica es una actividad en la que se requiere una mezcla de esfuerzo y de creatividad. Y, por supuesto, aunque la creatividad no es exclusiva de los más jóvenes, la incorporación de savia nueva es esencial para que el sistema no se detenga.”

La Agencia Estatal de Investigación

Otra de las decisiones de Mariano Rajoy ha sido eliminar el ministerio específico de ciencia y adscribir la I+D+i al ministerio de Economía y Competitividad. El Gobierno busca de este modo potenciar la investigación en el sector privado. Pero esto no se debería hacer a costa de los escasos recursos de la ciencia básica.

Los expertos creen que el remedio a la gestión de la I+D+i  es la creación de la Agencia Estatal de Investigación siguiendo el modelo del European Research Council (ERC). Es decir, gestionada por científicos, con criterios científicos y protegida de los vaivenes políticos.

“La Agencia es una vieja aspiración que está prevista en la Ley y que goza de un amplio respaldo de todas las fuerzas políticas y de la comunidad científica. La Agencia permitirá gestionar la I+D con mayor autonomía e independencia de los avatares políticos y de las inercias administrativas” asegura Miguel Ángel Quintanilla.

La investigación es un factor esencial para el desarrollo de una economía moderna. El cambio del modelo productivo pasa por invertir en Ciencia.

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Víctor Jover @CalleCiencia

Acerca de victorjover
Estudiante de Periodismo y Diplomado en Magisterio apasionado del misterio, la ciencia y la filosofía.

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